Todos nos subimos a la vida como a un coche sin frenos, podemos ir más lento, acelerar las cosas, pero nunca detenernos. En este momento... vamos muy rápido, tal vez demasiado... Los sucesos continuos a esas pisadas de pedal hacen que queramos frenar las cosas, sin logro alguno. Sin embargo muchas veces no subimos al coche solos, y tenemos compañia que se va quedando en él, así como también otros se bajan...
Por más que no seas siempre el mejor conductor, y por más que no siempre tu coche ande bien, bajarme nunca va a ser mi elección.
Tu hermano, Simba.
por mas que tengas que empujarlo y cuando me vaya corras atras y te metas por la ventana! jajajaja te acordas?
ResponderEliminar