Pero nada se compara con esta adrenalina que me invade los fines de semana, y en algunas excepciones en las tardes rutinarias que nos gusta romper con divagues en las calles o bares. Nada se compara con esa sensación de "abrigo" que yo siento al sentarme junto a ustedes. Nada se compara con nada, pero hay cosas que superan toda expectativa y toda sensación. Hay cosas que uno no quiere cambiar por nada del universo. Hay cosas que son únicas. Y yo no los cambio por nada de nada.
fortu ~
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