El deseo se fundio, el calor ya no derrite mi piel.
La desesperación por volverte a ver se evaporo.
Y que linda que fue la libertad después de tanta obsesión.
Mi cabeza es un cielo despejado.
Ya no miro con ojos empañados.
Y mi boca rompió el contrato, ya no habla más de vos.
Sos solo polvo en mi pasado, y de apoco una brisa muy suave te va a terminar de barrer.
No quiero dirigirte la palabra, no me interesa mirarte la cara.
Me desespera oírte la voz, y mirarte a los ojos me da repulsión.
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