En este blog hay un poquito de cada uno, te podes encontrar con el dolor, con el odio, la paz, la amistad, el amor. Hay pensamiento de personas muy distintas pero iguales a la vez. Hay un poco del interior de nuestras Mentes Licuadas.

10 de noviembre de 2010

Rutina..... Eso que tantos odiamos y con tanta fuerza. Eso que hace que nuestros buenos días se esfumen y los malos se desdoblen. Rutina, tan odiosa, pero tan necesaria. Nos parece algo hermoso romper con ella. Anhelamos sacarla de nuestras vidas por el estrés y la monotonía que día a día no propone. Nos lleva hasta el hartazgo y nos muestra nuestras debilidades. Observamos que todos los días tenemos que ir a trabajar (y/o estudiar) desde / hasta determinada hora. Que tenemos que tomar el colectivo en cierto horario porque si nos pasamos va a estar atestado de gente y vamos a viajar como ganado. Todos los días nos parecen iguales y los terminamos convirtiendo en iguales. Pero no lo son. Todos los días reaccionamos distitnto, nosotros y nuestro entorno. La rutina no es tan rutinaria porque la rompemos día a día.

Teléfono:
1-Che, estás al pedo?
2-No. Tengo que ir al médico, comprar un regalo, voy a estar corriendo. Después tengo que ir al colegio.
1-Yo también tengo que comprar un regalito.. Te puedo acompañar al médico, te espero afuera, y, cuando salgas, vamos a comprar.
2-Bueno, dale. Podemos ir a tomar algo también, si nos da el tiempo.
1-Joya, salgo para allá.

Este tipo de cosas son las que me gustan, que para un amigo siempre hay un huequito. Y si pasamos un día sin ver a un amigo, las rutinas se quiebran igual. Siempre hay una nueva situacion a la que enfrentarse: tenés que rendir un examen muy dificil, tu jefe no te paga en término, etc..
Te estresás un montón, pero todos los días crecés como persona. No solo crecés por las peleas, también lo hacés por esas personitas que, con su dulzura, aplacan la hiel del día a día. Porque hacen todo lo posible por verte bien. Porque sin ni una palabra dicen todo. Porque están ahí siempre, rutina o no rutina. Porque convierten los más deprimentes días de la semana, los domingos, en no domingos. Porque son y te permiten ser.
 


2 comentarios:

  1. Entonces en vez de odiar tanto las rutinas, podríamos aclarar que lo que odiamos son simplemente las RESPONSABILIDADES. Hay que asumirlo. Pero también hay que asumir que éstas son algo esencial en la vida de cualquier ser humano, porque sino, todo se desmorona, todo se va al carajo.

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